martes, junio 24, 2008

OBEDIENCIA (2)


En 1931, Benito Mussolini nombró secretario general del Partido Nacional Fascista a Achille Starace. Este hombre, pluricondecorado en la Primera Guerra Mundial y reconocido gimnasta, no estaba -sin embargo- a la altura de su cometido. Giuseppe Bottai, ministro de Educación, culto y refinado se apersona entonces a Mussolini y le espeta: "Duce, ¿cómo puede nombrar a Starace? ¡Es un cretino!". Mussolini le contestó: "Sí, es un cretino. Pero obedece". Además de mostrar la lógica de onda corta del poderoso, la anécdota revela a los argentinos de hoy algo relacionado con el post anterior: cuando se buscan obedientes, sobran cretinos postulantes.
P.S. : Debo, en justicia, añadir que Achille Starace, mandado a un campo de concentración por los propios fascistas, fue sacado de allí y "juzgado" por los partisanos, que lo arrastraron al Piazzale Loreto, ejecutándolo, después de torturas y sevicias, ante los cadáveres colgados de Benito Mussolini y Claretta Petacci. Murió haciendo el saludo romano, con gran entereza. Si había vivido como un cretino, murió como un hombre.

4 comentarios:

Cruz y Fierro dijo...

"El momento de su muerte
fue el más noble de su vida" Macbeth, escena VIII, acto I.

Esteban Falcionelli dijo...

Estimado Torrero:
Hace un tiempo he agregado su Blog a los Links de mi página; por ser obviamente excelente.
Saludos cordiales,
www.argentinidad.org.ar

Luis dijo...

Muy justa la cita. Un bel morir, etc.

Luis dijo...

Gracias por el comentario y un cordial saludo